Por favor
lee esto, me estás salvando la vida.
Hace unas semanas estaba haciendo mi
tarea como siempre, usaba mi computadora para investigar en internet y recordé
que para la tarea me tenían que enviar un correo con información, así que abrí
mi bandeja de entrada y efectivamente el correo había llegado, le di clic para
verlo pero no era el correo de mi compañero, intenté cerrarlo pensando en que
presione mal pero no podía salirme de ahí, mi computadora no reaccionaba a otra
orden más que para subir y bajar y me di cuenta que el correo no tenia
remitente, entonces pensé, un virus, genial, estaba molesto hasta que note el
título del correo que decía ‘Por favor lee esto, me puedes salvar la vida’. Pensé,
que estupidez será está, pero sentí una gran curiosidad así que empecé a leer,
esto decía el correo.
“Quiero contarte una historia que pasó
hace muchos años. Un día en una iglesia en un lugar que no es necesario
mencionar había 17 personas, 5 niños, 11 adultos y el sacerdote que presidía,
reunidas en un culto de oración. Era de noche y afuera se sentía una brisa fría
y silenciosa, todos estaban sumidos en sus rezos hasta que se escucho a alguien
tocar la puerta de una manera brusca. No alarmo demasiado, creían que debía ser
algún loco o ebrio que andaba armando un escándalo. El padre fue a abrir,
siendo un siervo de Dios creyó que aquel hombre podría necesitar ayuda, se
acerco a la puerta pero antes de abrir un golpe poderoso traspaso la madera notándose
unas afiladas garras. El miedo se esparció entre los presentes, que rápidamente
se acercaron al altar que era la parte más alejada de la puerta, nadie sabía
que era pero se imaginaban que era un animal salvaje de carácter agresivo. El
único que no se movió fue el sacerdote que todavía estaba impactado por lo que
había visto y sin darle tiempo de recobrar el sentido de la realidad otro golpe
rompió la puerta abriendo pasó a una creatura que no se parece a nada que se
haya visto. Medía unos 4 metros de largo y 2 de alto, estaba en cuatro patas
con unas garras largas, tenía un pelaje oscuro y espeso, unos ojos rojos y
brillantes que solo al verlos te llenaban de un terror absoluto. Sus dientes
eran enormes y su boca no dejaba de chorrear sangre. El aterrado sacerdote solo
podía ver aquella figura frente a sus ojos, temblando de manera exagerada y su
cuerpo se quedo estático sin moverse del lugar, entonces aquella bestia lo tomo
con sus garras delanteras de la cabeza y la azotó contra el piso presionándola cada
vez con más fuerza rompiendo su cráneo en unos pocos instantes dejando salir
una gran cantidad de sangre y parte de su masa cerebral. Todos los presentes
veían aterrados como aquella creatura desmembraba sin piedad al hombre
devorando algunas partes. Cuando terminó con él dirigió su mirada a los otros
presentes y con pasos lentos y resonantes su fue acercando a ellos y en un
ataque relámpago se abalanzo a uno haciendo lo mismo que con el padre de una
manera salvaje y cruel. Mientras estaba ocupado otros buscaban huir pero de una
forma inexplicable la creatura parecía trasportase al frente de todos cortando
sus piernas para que no se movieran quedando en el suelo retorciéndose de
dolor, tanto grandes como chicos caían víctimas de este ataque y la creatura
lentamente uno por uno los iba destazando con sus grandes garras y afilados
colmillos. Pero había alguien observando todo esto, desde el resguardo del
altar bajo la gran mesa un niño de 10 años observaba incrédulo toda aquella
masacre, vio como mataron a sus padres frente a sus ojos y estaba seguro que
era el siguiente. No era capaz de llorar pero había lágrimas recorriendo sus
mejillas. Cuando la bestia terminó con todas sus víctimas dirigió su mirada a
la mesa del altar donde estaba escondido el niño, solo podía ver esos ojos
rojizos rodeados por la sangre de sus presas, se acercaba lentamente mientras
él corazón del pequeño latía cada vez más intensamente, primero fue a la cruz
en medio de la iglesia y levantando sus garras rasgo la cruz partiendo la parte
inferior, retornando luego la mirada hacía la mesa viendo directamente al
asustado niño. El destino para él era inevitable. A la mañana siguiente la
gente empezó a llegar a la iglesia para la misa matinal pero vieron aterrados
el escenario de las muertes. La sangre estaba por todos lados, las partes de
sus cuerpos desmembrados esparcidos por los rincones. Nadie podía creerlo, los
vecinos decían no haber escuchado nada, en la noche todo se sentía tranquilo,
imaginarse algo como esto no era posible. La policía llego, se hicieron los
recuentos de los daños, al final se encontró la evidencia de 16 personas ¿Y la
faltante?
Un año después la gente seguía
horrorizada, la iglesia había sido abandonada y nadie quería hablar de ello,
era un secreto a voces. Una señora llevaba su perro a pasear y este parecia
haber rastreado algo porque se dirigía apresurado a los terrenos de la iglesia,
la mujer trataba de detenerlo pues sabía de la fama de ese lugar y lo último
que quería era estar ahí. El perro ladraba incansable y la mujer se veía un
poco alterada hasta que diviso a alguien cerca de esos terrenos. Era un niño
con una mirada perdida y sin emociones, estaba desnudo y se notaban golpes y
heridas en su cuerpo. Esto perturbo a la mujer quien rápidamente dio aviso a las
autoridades ya que le causaba temor ver al pequeño. Cuando llego la policía
trataron de hablar con el niño pero este no decía nada, parecía ausente de la
realidad, sin saber quién era decidieron enviarlo a una casa hogar mientras
hacían averiguaciones. Pasaron 2 noches y el niño aun no reaccionaba, una de
las encargadas sentía gran pena por el niño y trataba de ayudarlo pero no había
respuesta. La tercera noche el niño estaba en su habitación sin cerrar los ojos
solo miraba a la nada, hasta que de pronto un escalofrió recorrió su cuerpo,
volteo hacia la ventana y noto un brillo rojo en la lejanía, mostró un terror
inquietante y rápidamente se levanto buscando a aquella mujer que le había
mostrado su confianza. Ella estaba impactada al ver al niño, no solo por el
hecho de que al fin mostraba reacción sino por el horror en su mirada. Ella
pregunto que le pasaba y él le contó la historia de los asesinatos de la
iglesia, afirmaba haber estado ahí y ver todas las muertes debajo del altar.
Ella no sabía si creerle pero le contaba la historia con tal detalle que se
mostraba confundida. Ella le pregunto entonces que hacía en los terrenos de esa
iglesia luego tanto tiempo y sus ojos se cristalizaron, comenzó a gritar y ella
quiso calmarlo, desesperado le contó que había estado en un lugar espantoso,
con paredes de fuego y mares de lava recorriendo sus caminos, estaba atrapado,
no podía huir. Escuchaba gritos espantosos de dolor, veía muertes a cada
instante, veía su propia muerte una y otra vez, sentía el dolor de sus miembros
siendo arrancados de su cuerpo una y otra y otra vez y este dolor nunca se
hacía menos, parecía aumentar a cada instante. El pequeño se apretó de brazos y
le dijo que no sabe cómo pudo escapar, y le comento el sentimiento que tuvo
hace un rato, como si la creatura viniera por él otra vez. La mujer trato de
calmarlo, pasó toda la noche con él hasta que en su cansancio se quedo dormido.
El niño despertó en su cuarto algo aturdido todavía, y cuando salió de la
habitación vio a la policía en el lugar, escucho entonces que aquella mujer
había sido asesinada, su cuerpo había sido destazado cruelmente. Recordó
entonces las muertes de las que había sido espectador y comenzó a temblar de
una forma incontrolable. Aquella noche su mirada se volvió la de antes, vacía,
sin vida y viendo otra vez a la ventana diviso aquellos ojos rojos y por fin lo
entendió, se dio cuenta del porque estaba vivo y porque había escapado, el no
era más que un localizador de victimas para la bestia, debía contar esa
historia para no regresar más, viviría eternamente en este mundo para condenar
a otros. ¿Cómo conozco yo esta historia? Yo soy aquel niño, soy la persona
número 17 que se encontraba en ese lugar. Soy solo un mensajero y te he
escogido a ti como la próxima presa. No me creas si no quieres luego lo
entenderás, he pasado años haciendo esto y lo seguiré haciendo por toda la
eternidad si es necesario, no voy a volver a ese lugar nunca más y no me
importa si para ello tú debes morir”
Cuando termine de leer mi computadora se
apago, debo admitir que me perturbo un poco pero no le di mucha importancia,
ahora mi único interés era mandar a componer la máquina pues la tarea era muy
importante. La llevé a casa de un amigo que sabe de estas cosas. Me pregunto
que le había pasado y le conté del correo. Platicamos y nos reímos pues nos
parecía una buena historia de miedo, pero algo exagerada. Esa noche me acosté
temprano, ya mañana recuperaría mi computadora. Me acosté un rato pero
tuve una extraña sensación en mi cuello como algo frío, sentí como si algo me
mirará, pero no le dí importancia y al poco rato me dormí. Unos días después me
enteré de algo perturbarte, él amigo al cual le di mi computadora para
arreglarla había muerto, decían que fue encontrado en la cochera con su cuerpo
destrozado como si hubiera sido atacado por un oso o un animal salvaje. Me
encontré entonces en un estado de shock, no lo podía creer, y sobretodo pensé
si yo lo había provocado, estaba asustado, no podía ser posible, no podía ser
real, esto tenía que ser una broma, pero todo me lo confirmaba, realmente había
pasado. Esa noche no podía más que pensar en ello, estaba aterrado, y lo volví
a sentir, el escalofrió, la mirada y entonces vi por la ventana unos ojos
rojos, brillantes y espeluznantes. El sentimiento de ese momento era imposible
de describir, estoy seguro de haberme orinado y que mi cuerpo se movía
tembloroso por el pánico, un sudor frió me recorría por completo, era una
sensación tan aterradora que no quiero volver a experimentar nunca en mi vida.
Lo entendí entonces, esto no es una broma, es real y tengo miedo. Pero no
terminó ahí, el sentimiento no se aparto por los días siguientes, y me di
cuenta que si no lo contaba de nuevo, el próximo sería yo. Solo se me ocurrió
publicarlo en un blog ya que no tenía la fuerza para condenar a alguien
mientras lo veía a los ojos, y sentí que las cosas se calmaban un poco no
imagino a cuantos abre mandado a su tumba. Tiempo después decidí ver ese blog,
y vi los comentarios que solo constataban lo que ya sabía, afirmaban sentir
cosas espantosas y me sentí culpable, pero ya no había marcha atrás.
Actualmente el blog fue eliminado. Y es por eso estás leyendo esto, porque soy
un cobarde y no creo poder soportar ese infierno. Ahora yo soy un mensajero y
realmente lamento el hacerte esto, pero todavía puedes salvarte, sé un
mensajero, y sálvate porque al leer esto me has salvado a mí.
PD: ESTO NO ES UNA CADENA, ES UNA HISTORIA TIPO CREEPYPASTA QUE YO ESCRIBI YA QUE EMPECE A LEER HISTORIAS DE ESE TIPO Y ME DIO GANAS DE HACER UNA POR MI CUENTA, PERO PUEDEN DIVERTIRSE CON ELLA SI QUIEREN. JEJEJE
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