NUBES GRISES Epílogo. FINAL

Epílogo

El tiempo ha pasado desde la muerte de Karen, Sofía pensó que su esposo cumplió sus palabras ‘Nunca permitiré que la tengas’ Al final el logró arrebatarle a su hija. El dolor fue tanto que Sofía estallo, sufriendo los mismos síntomas que afectaron a Karen.
Beatriz no quería verla sufrir, por lo que al final tomó la decisión de dejarla en una institución psiquiátrica con la esperanza de que pudieran ayudarla. Ella y Xavier van a visitarla constantemente, pero cada vez que la ven Sofía dice lo mismo ‘¿Dónde está mi hija? Su padre se la ha llevado’.
Armando solo buscaba tener el poder sobres ellas, y su poder continuo encima de su muerte hasta llevarlas a un punto sin retorno.



o:::::::::::::::::::::::o o:::::::::::::::::::::::o o:::::::::::::::::::::::o



Sofía está sentada viendo hacia una ventana, todos los días solo mira fijamente a esa ventana, sus ojos perdidos, su boca entre abierta, no habla, no llora, solo observa. Pronto una mano toca su hombro, un hombre de elegante traje aparece detrás de ella y baja lentamente hasta llegar a su rosto, le da un suave beso en la mejilla, ella voltea su rostro y en sus ojos se ve el reflejo de Armando que está su lado para decirle.
-Tranquila, tú eres la siguiente-.

FIN
Read more »
These icons link to social bookmarking sites where readers can share and discover new web pages.
  • Digg
  • Sphinn
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Mixx
  • Google
  • Furl
  • Reddit
  • Spurl
  • StumbleUpon
  • Technorati

NUBES GRISES Capítulo 3: La oscuridad. Parte 3

Karen duerme y Sofía la mira mientras observa su sueño. Las lágrimas no dejan de caer del rostro de ella al contemplar a su hija y saber por todo lo que está pasando. Siente que a pesar de todo su esfuerzo no está logrando nada.
-¿Por qué Armando? ¿Por qué no la dejas sola y me permites ser feliz a su lado?- Murmura, y de pronto escucha una voz
-Porque ella es mía-
Ella se levanta al escuchar esa voz, sabe de quién es esa voz pero ¿Cómo podría estar escuchándola?
-¿Armando?- Dice dudosa
Trata de convencerse de que lo que pasó es imposible, ella no puede estar cayendo en este juego. Quizás está muy cansada, las malas noches le han afectado tanto que ya está oyendo voces. Y con esa idea en su mente, decide sentarse de nuevo y tratar de descansar un poco, ella debe estar bien, no puede caer ahora mientras su hija está intentando levantarse.

Karen está a un día de ser dada de alta porque su estado ya ha mejorado luego de la gran pérdida de sangre.
-Hija, ya falta poco para que estemos de nuevo en casa-
Karen sonríe suavemente pero todavía triste
-¿Qué pasa Karen? ¿No te alegra saber que volverás a casa?-
Pasan unos segundos hasta que Karen responde
-Iris no vino a verme, realmente ya no quiere acercárseme-
-Hija no digas eso, debió tener sus razones para no estar aquí. Quizás no la dejaron pasar por ser menor de edad. Pero seguramente cuando estés en casa ira a verte-
-¿Me lo aseguras?-´
Sofía no puede responder con certeza a eso, si le dice que si estaría mintiéndole a su hija y si le dice que no le rompería el corazón, así que a lo único que puede llegar es a un silencio lleno de dudas.
Karen se da cuenta de que no puede responder y solo voltea la mirada.
-¿Si regreso a casa seré feliz?- Le pregunta a su madre inesperadamente
Sofía se acerca a ella y con mucho amor, le sostiene las manos
-Luchare porque eso ocurra, haré que en donde sea, seas feliz, te lo prometo-
Karen sonríe y abraza a su madre, Sofía solo muestra su dolor por pensar en si podrá cumplir enteramente su juramento.

Es de noche, Sofía se ha quedado dormida mientras vigila a su hija, al igual que Beatriz y Xavier, que se quedaron dormidos esperando en la parte de afuera. Karen por su parte, está despierta, contemplando el rostro cansado de su madre.
-Nada cambiará ¿Verdad? Aunque regresé a casa, Iris no volverá, mi madre seguirá triste por mí, mi tía no dejará de trabajar tanto, y tú no estarás ahí-
Voltea la mirada a la ventana de la habitación, observando su tenue reflejo y que está acompañado por la silueta de su padre.
-No hija, todo seguirá igual, aunque tu madre luche, el dolor no se irá- Le responde Armando
-Quise creer, quise creer en lo que me dijo, en que podía ser feliz, pero no importa donde esté, no soy feliz-
-Pero sí hay un lugar donde puedes ser feliz, y es conmigo, ven conmigo hija, así todos serán felices-
Karen se levanta de la cama, y sin provocar un ruido se acerca a su madre.
-Tranquila mamá, yo haré que cumplas tu promesa, pronto todos seremos felices-
Y como un fantasma, comienza a caminar, sale de la habitación y nadie se percata de su ausencia.
Sofía comienza a moverse, hasta que por fin abre los ojos. Y lo primero que nota es que su hija no está. Rápidamente sale al pasillo gritando el nombre de su hija, provocando que Xavier y Beatriz también despierten.
-¿Qué ocurre?- Pregunta él.
-Karen, no está- Dice Sofía angustiada
-No creerás qué…- Dice Beatriz pensando en lo que sucedió la vez pasada cuando desapareció.
Comienzan a buscar por el hospital, preguntando a los encargados en turno, pero misteriosamente nadie la ha visto. Comienza una búsqueda frenética por encontrarla antes de que pase lo peor, pero sin resultados. Hasta que uno de los guardias avisa que ha sido encontrada en el techo del edificio, parada en el borde.
Rápidamente ellos suben para encontrarla y efectivamente, Karen está ahí, en a un paso de la muerte.
-¡Hija! No lo hagas- Grita su desesperada madre que quiere acercarse a ella.
Karen la mira con una gran sonrisa, se ven tan feliz y Sofía no puede entenderlo.
-No te preocupes mamá, pronto, todo estará bien de nuevo-
Y lentamente deja su cuerpo caer desde la cima del edificio de tres pisos. Ningún intento de salvarla fue suficiente, al final, ella tomo una decisión. Sofía por más que corrió no logró alcanzarla, solo llego para asomarse y ver el cuerpo ensangrentado de su hija yaciendo en el suelo.

. . .

Read more »
These icons link to social bookmarking sites where readers can share and discover new web pages.
  • Digg
  • Sphinn
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Mixx
  • Google
  • Furl
  • Reddit
  • Spurl
  • StumbleUpon
  • Technorati

NUBES GRISES Capítulo 3: La oscuridad. Parte 2

Sofía está en la sala, estuvo esperando a que Karen decidiera salir para hablar pero la angustia, la espera y las horas terminaron por rendirla y se quedó dormida. No nota cuando Karen baja, ella va despacio, con la mirada vacía sin mostrar emoción alguna. Ella se queda viendo detenidamente a su madre mientras duerme, pero no reacciona, solo la mira hasta que decide seguir su camino.
Se dirige a la cocina, y toma un cuchillo bien afilado, lo mira lentamente llegando a reflejarse sus ojos en él y por un instante puede ver los ojos de su padre. Baja el cuchillo y sale de nuevo a la sala y vuelve a subir para entrar en el baño que se encuentra en la parte de arriba.
Mira al espejo fijamente y sonríe levemente mientras su padre aparece detrás de ella y toma la mano que tiene el cuchillo y lo acerca a su rostro.
-Es tiempo Karen-
Baja de nuevo el cuchillo y lo acerca a su otra mano en el lugar de la muñeca y moviendo su mano la corta, abriéndose una herida en la vena, empezando a brotar una gran cantidad de sangre que no se detiene, a ella le duele la herida y por un momento se asusta pero su padre la abraza.
-No tengas miedo, solo así terminará-
Usando su otra mano se dirige a la otra muñeca y también la corta, mostrándose más tranquila. Mira como la sangre brota de sus manos, y regresa los ojos al espejo, pero su padre ya no está, lo busca con la mirada pero no lo ve y se angustia un poco.
-Papá ¿Papá?... No me dejes sola- Comienza a llorar silenciosamente sintiéndose sola; se sienta en el piso del baño y espera que el final llegue.

Sofía que se ha quedado dormida en la sala al fin despierta. Se da cuenta que ya es de noche y su primera preocupación es su hija. Se levanta rápidamente y sube las escaleras y va a la habitación de su hija, se acerca a la puerta para escuchar si aún llora, pero no oye nada, asume que quizás se haya quedado dormida y se siente un poco mal porque no sabe si ella quiso acudir a su madre pero al verla dormida decidió no molestarla. Abre lentamente la puerta para ver si efectivamente está dormida, pero cuando mira su cuarto ella no está. La busca con la mirada, la llama, pero no hay respuesta.
Se dirige a la cocina, pero del mismo modo no la ve, ya empieza a preocuparse pues ya es muy noche como para que no esté en su cama. De nuevo recorre la sala pero nada, la llama repetidas veces y en eso decide ir a ver a su hermana, quizás esté con ella y no la han escuchado. Sube apresurada a la habitación de Beatriz y la abre bruscamente despertándola.
-Sofía ¿qué ocurre?-
-¿No está Karen contigo?-
-No- Dice todavía somnolienta –A de estar durmiendo-
-No, ya busque por todos lados y no la veo, no me responde cuando la llamo. No está-
Cuando Sofía le dice a Beatriz que Karen no está el sueño se desvanece y se levanta para ayudar a su hermana a buscarla ¿Habrá huido? Piensa su madre, ha sufrido tanto que quizás escapo. Alterada la busca y Beatriz también, revisan en las habitaciones, Beatriz baja para ver de nuevo en la sala y la cocina y Beatriz revisa de nuevo su cuarto, el de su hermana y el de su hija, pero nada, por último va al baño y cuando lo abre al fin la encuentra, pero la forma en que la encuentra hace que lance un grito, Karen está en el piso del baño, con mucha sangre a su alrededor proveniente de sus muñecas, desvanecida por la pérdida de sangre.
Sofía se desespera al ver a su hija en ese estado y trata de que reaccione, pero Karen está muy débil, Beatriz llega llamada por los gritos de su hermana para encontrarse con la misma escena, y aunque está alterada por lo que ve, encuentra un poco de calma, lo suficiente como para buscar el teléfono y llamar al hospital en busca de asistencia para Karen que está a punto de morir.

Las horas pasaron, por suerte la atención médica llegó oportunamente y aunque está delicada, Karen esta fuera de peligro, más el intento de suicidio no es algo para tomarse tan a la ligera. Luego de un tiempo, mucho descanso y trasfusiones por la pérdida de sangre, Karen está estable y por fin despierta. Sofía ha permanecido a su lado todo el tiempo, tratando de estar presente para cuando esta abriera los ojos.
-¿Mamá?-
-Karen, amor, me alegra que estés bien- Abraza a su hija con mucho cariño y alivio al ver que por fin despertó –Me preocupé tanto, creí que te perdería-
Karen no dice nada, tampoco responde al abrazo, se ve afligida al ver a su madre tan dolida y no siente que merezca su cariño.
-¿Por qué lo hiciste? ¿Por qué te lastimaste de esta manera?-
Karen mira de frente a su madre quien llora porque no sabe que llevo a su hija a tal acto y comienza a llorar.
-Es que sólo así podría terminar-
-¿De qué estás hablando Karen?-
-Iris ya no quiere ni acercárseme, le hice tanto daño, y cada vez que tú me ves solo hay tristeza, aunque sonrías, noto tu llanto, por eso quería regresar con él, él solo sonríe, cada vez que lo veo sonríe, a pesar de lo que hice, está feliz-
-¿Quién Karen?-
-Mi padre- Esa respuesta es inesperada para Sofía
-¿Tu padre? ¿Cómo que tu padre?-
-Quiero volver con él, así tú no sufrirás y el yo estaré a su lado-
-No digas eso, yo no quiero perderte- Dice angustiada –Entiende que tu padre ya no está y él no te está diciendo nada… solo te duele demasiado-
Karen la mira con tristeza
-Lo ves, de nuevo estás triste-

Karen se ha quedado en el hospital reposando por unos días más mientras se recupera del todo, ahí mismo llega su terapeuta que la atiende puesto que un intento de suicidio no es algo que se deba tomar a la ligera.
-Hola Karen-
Ella no responde, solo la mira algo triste
-¿Cómo te sientes?-
-Usted no quiere saber cómo me siento, solo quiere saber porque hice lo que hice-
-Ciertamente es así, pero también estoy preocupada por ti-
-Y ese es el problema, todos están preocupados por mi y por eso sufren, yo sufro, por eso lo hice, para que ya nadie sufriera más-
-Karen, tu madre te quiere mucho, ella no estaría feliz si tú te vas de esa manera-
-Sé que le dolería, pero si no estoy se iría un gran peso de ella. Por mí ella siempre está triste, por mi Iris está sufriendo y se quedó sola, por mí, mi tía tiene que trabajar muchas horas, sino fuera por mí… pero hay alguien que siempre sonríe-
-¿De quién hablas Karen?-
-Mi padre, cuando lo veo siempre está sonriendo- Muestra una sonrisa triste –Y por eso quería ir con él, para que sonriéramos juntos, para ser feliz como antes. Al principio le tenía miedo, porque pensé que me odiaba, pero no es así, me perdono y me pide que esté a su lado, y yo quiero estar a su lado-

Al salir de la sesión, la terapeuta habla con Sofía y Beatriz
-¿Cómo está?-
-Está bastante afectada, al parecer el rechazo que sintió de su amiga fue lo que desencadeno todo esto-
-¿Pero se pondrá mejor?- Pregunta su madre muy preocupada
-Tengo fe en que sí, llevará tiempo como ya le dije antes, yo también daré mi mayor esfuerzo para que ella pueda salir adelante, pero esto tiene que ser un trabajo entre todas, ustedes tienen que apoyarla mucho y darle mucho cariño. También deben vigilarla pues esto podría repetirse-
-¿Cree que lo vuelva a hacer?-
-Hay una posibilidad, está inestable. Es mejor no correr riesgos-

Llegada la noche, Sofía está vigilando a su hija en su habitación. Beatriz y Xavier están en la parte de afuera. Sofía, Beatriz y hasta Xavier siempre están presentes para vigilarla, tienen que asegurarse de que esto no vuelva a suceder. No la dejan ni ir al baño sola por miedo a que pueda intentar algo.

-No puedo creer que aunque Armando se haya ido, las siga haciendo sufrir de esta manera- Dice Beatriz bastante molesta
-Son malos recuerdos, que sé podrán superar- Le responde Xavier
-Esos no son malos recuerdos- Dice Beatriz alzando un poco la voz –Son una pesadilla en vida. No tienes idea de lo que ellas están pasando. Pero bien que Armando era tu gran amigo, seguramente estás disfrutando todo esto-
-Ya basta Beatriz- Responde él –Me estoy cansando de esa actitud que tienes conmigo, como si yo fuera el culpable de todo. Ciertamente fui amigo de Armando, y créeme que me siento culpable por no haberme dado cuenta a tiempo de las atrocidades que hacía. Pero no por la relación que haya tenido con él me veas como si fuera como él. Si pudiera retroceder el tiempo y cambiar todo lo haría-
Beatriz sabe que está haciendo mal al desquitarse con él y se disculpa.
-Perdóname, es solo que… me siento tan frustrada- Dice ella con algo de arrepentimiento.
-Lo sé, además sigues molesta con Armando, y creo que decidiste desahogar tu furia conmigo-
-No debería hacerlo, solo quiero protegerlas y verlas felices de nuevo-
-Pues no queda más que estar con ellas, y darles todo nuestro apoyo, tú apoyo, es la fortaleza que les hace falta-
-¿Y si no soy lo bastante fuerte?- Dice ella afligida
-Pues entonces estoy yo, para dividir las cargas-
Xavier le sonríe tratando de calmarla y Beatriz se siente mejor mirando fijamente la puerta de la habitación donde están Sofía y Karen.


...CONTINUARÁ
Read more »
These icons link to social bookmarking sites where readers can share and discover new web pages.
  • Digg
  • Sphinn
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Mixx
  • Google
  • Furl
  • Reddit
  • Spurl
  • StumbleUpon
  • Technorati

NUBES GRISES Capítulo 3: La oscuridad. Parte 1

Capítulo 3: La oscuridad

La vida de Karen no mejoró mucho en los días siguientes, tanto en la escuela como en la casa los ataques se repitieron, para Sofía esto no era fácil, su hija estaba sufriendo mucho. Con toda su alma desearía arrancar ese martirio de su lado pero simplemente se ve impotente, pues no tiene idea de que más hacer. Confía en que la terapeuta pueda avanzar más que ella y lograr que vuelva a ser la misma de siempre.

Pero otra persona que tenía que soportar esta carga era Iris, estar con Karen para ella era muy duro pues no sabía cuando entraría en pánico, no podía dejarla sola, no debía dejarla sola y día a día eso la agotaba. Además, cada vez menos gente se acercaba a ellas, los rumores sobre lo que le pasaba a Karen crecían cada vez más, que si estaba poseída, que si estaba loca, que solo quería llamar la atención, pero también comenzó a circular la historia de un asesinato, aquellas voces que sonaron cuando el martirio comenzó y se habían callado a falta de evidencias, están resurgiendo de entre las miradas de sus compañeros, haciéndose más grandes que la última vez. Ya sabían que su padre había muerto, pero no sabían porqué, y ahora no la tachaban solo de loca, sino de asesina.
Iris luchaba por mantener todo esto lejos de los oídos de su amiga, luchaba por hacerla feliz, pero el precio era alto. Cuando Karen no iba a la escuela, Iris se quedaba sola, nadie se le acercaba, después de todo es la amiga de la “asesina loca” y quizás pensaban que ella también era una asesina. El rostro de Iris luchaba cada día por mantenerse sonriente ante su amiga, pero cada vez es más difícil cuando día a día vive preocupada de sí será capaz de ayudarla, si podrá cargar con el peso de su dolor, porque así es como se siente ella.

Karen e Iris están en el salón haciendo tarea, Karen nota como todos sus compañeros las miran fijamente y comienzan a murmurar. Ella no sabe que ocurre, e Iris nota que esta se ha percatado de la situación a su alrededor.
-¿Qué pasa Karen?-
-¿Por qué nos miran tanto?-
-Tranquila, no, no pasa nada, ya sabes cómo son todos, siempre chismeando-
-Pero, me están viendo a mí, esto, lo recuerdo de antes, ya ha sucedido-
-Karen déjalo ya ¿por qué no dejamos esto y vamos a comer?-
Karen está confundida, pero decide mejor hacer lo que le dijo su amiga, y dejan todo para salir a la cafetería, pero en el camino las miradas todavía acechan, más Karen trata de no darle importancia y sigue su camino. Platica con Iris pero de pronto se paraliza.
-¿Karen?- Iris reconoce esa mirada –Karen, responde-
Toma por los hombros a Karen intentando hacerla reaccionar, pero ella solo puede mirar al frente, a un salón donde en una ventana ve a su padre sonreírle y saludarle.
-Está ahí- Dice
-¿Quién Karen? ¿De quién hablas?-
-¡De mi papá! ¡Esta ahí!-
Iris voltea pero no ve nada, solo la ventana.
-Karen ahí no hay nadie, por favor cálmate-
Karen se desespera porque Iris no lo ve y bruscamente la toma por la cabeza obligándola a voltear hacía la ventana.
-¡Míralo! ¡Ahí está!-
-¡Basta Karen me lastimas!- Iris lucha por liberarse pero Karen no se detiene tratando de que ella lo vea hasta que Iris se libera.
-¿Lo viste?-
-¡No! No hay nada ahí ¡Nada!-
Karen comienza a llorar abruptamente y se arroja a los brazos de Iris quien se nota bastante alterada también por el altercado. Todos los alumnos que presenciaron el espectáculo se las quedan viendo murmurando sobre lo acontecido, Iris lo sabe y esta vez sus ojos están al borde del llanto, pero tiene que aguantarse porque hay alguien que en ella busca consuelo.

En la enfermería, la asesora de Karen acude para ver su condición, encontrando a Iris en la sala de espera.
-Iris ¿Qué sucedió? ¿Tuvo otro ataqué?-
-Sí, está adentro, descansando-
-Bueno, no tienes de que preocuparte, yo me quedaré a cuidarla. Puedes regresar a clases-
-No voy a irme-
-Iris, sé que ella te preocupa mucho pero no tienes porque quedarte, tienes clases y debes atenderlas-
-No me iré hasta que la vea ¡Necesito hablar con ella!- Insiste
La profesora se impresiona al ver su reacción.
-Eso puede esperar…-
-¡No! ¡No puede! ¡Tengo que hablar con ella!-
Algo le sucede a Iris que se ve bastante afectada.
-Iris ¿Qué ocurre?-
-Ya no puedo, ya no puedo más- Comienza a llorar y se arroja a los brazos de sus profesora –¡No puedo más! No aguanto todo esto-
-Iris, tranquila. No tienes que sentirte así. Sé que es tu amiga, pero no tienes que sostener su carga-
-Pero lo hago, y no puedo más, yo también tengo mis problemas, mi madre va a casarse con otro, y tengo dos hermanastros menores a los que les presta más atención además está embarazada y estoy desapareciendo cada vez más. No es justo que cuando quiero hablar con alguien no puedo porque nadie quiere acercarse a mí, y con quien puedo estar solo debo escuchar y escuchar y aguantarme todo, ya no soporto esto ¡No es justo!-
Iris a soportado mucho, poniendo primero las necesidades de su amiga a las suyas, pero ha llegado un punto es que el asunto se ha vuelto demasiado grande para ella.

En la puerta que da a la enfermería alguien está de pie, Karen ha oído todo lo que Iris ha dicho y las lágrimas en sus ojos solo muestran el dolor que siente al saber cuánto daño le ha hecho a su mejor amiga. Más tarde ella está sentada todavía sollozando, su asesora entra a la habitación para ver a Karen.
-¿Cómo estás?- Karen no responde y solo se le ve triste -¿Necesitas algo Karen? ¿Quieres hablar?-
-Ella me odia- Responde Karen sorpresivamente
-¿Quién te odia?-
-Iris, ella me odia, no quiere estar conmigo, solo le hago daño, la lastimo a ella, a mamá, las estoy matando igual que lo hice con mi papá-
-Karen eso no es cierto, lo que está sucediendo es que estás en un proceso de superación, y tardará en sanar, pero lo hará-
-¿Y mientras todos van a odiarme?-
-Claro que no, nadie te odia-
Karen la mira fijamente sin poder creer esas palabras.
-Quiero ir a casa, por favor, solo quiero irme-
La profesora entiende que Karen necesita de su familia así que la lleva a su casa. Iris desde la ventana del salón ve como Karen se aleja, y aunque siente un gran dolor porque siente que la está abandonando, da vuelta a la mirada.

En casa, Karen se encierra en su cuarto a llorar, su madre quiere hablar con ella, pero Karen no quiere decir nada ahora, solo llora en la soledad.
-¿Qué le pasó a Karen?- Pregunta Beatriz
-La profesora me llamo, dijo que tuvo otro ataque, pero ese no es el problema. Iris, su amiga, también está afectada y exploto, aunque no se lo dijo directamente, Karen escucho cuando ella decía que ya no quería estar más con ella porque le hacía daño. Karen confiaba mucho en ella y ahora se siente sola-
-Pobrecita ¿Y por qué no estás con ella?-
-Me pidió que la dejara sola, que cuando esté lista saldrá-
-Deberíamos llamar a la terapeuta-
-Ya lo hice, mañana la llevaré, hoy Karen necesita calmarse, ya mañana veremos qué pasa- Sofía mira a Beatriz con sentimiento –Gracias Betty, y lamento que tengas que cargar con esto. No solo con lo emocional, sino con lo económico, es la segunda vez que me despiden porque Karen necesita de mí, y tú tienes que cargar con eso-
-Ya basta Sofía, no pienses en eso. Ustedes son mi familia, y no importa el costo, yo voy ayudarlas a salir adelante-
Sofía y Beatriz se abrazan con cariño por el apoyo que se dan como hermanas, pero eso no quita que dejen de preocuparse por Karen, pero por ahora, solo pueden esperar.

Karen está sentada en la ventana, mirando al cielo nocturno, todavía derramando algunas lágrimas. Mira a un espejo que está en su habitación donde se ve reflejada, pero el reflejo, no solo la muestra a ella, alguien la acompaña, Armando, su padre, está a su lado, pero esta vez no tiene miedo, la tristeza que siente es tan grande que el miedo ya no cabe.
Armando acaricia la cabeza de su hija mostrando siempre una sonrisa.
-¿Qué te ocurre mi pequeña?- Le dice a Karen
-Solo estoy lastimando a los otros, solo soy una carga- Le responde mientras las manos de ambos se acercan y entrelazan
-Es el precio por el pecado que cometiste. Pero no te preocupes, yo ya te perdone, y ya no tienes porque sufrir- Se acerca a su oído y le habla suavemente –Yo sé como terminar con el sufrimiento que sientes y que provocas, y sé que también tú lo sabes-
Tomando su mano la voltea a la parte de la palma y le muestra su muñeca.
-Cada gota expulsará el dolor y los recuerdos dolorosos y es así como vendrás a mi lado, donde todo será como antes y solo encontrarás sonrisas-
Karen mira fijamente el reflejo en el espejo de ella y su padre, comienza a recordar a ese hombre sonriendo, tan dulce, tan amable, comprensivo, recuerda esas manos que acariciaban con tanto amor su cabeza, y esas miradas tan cálidas que le hacían creer que el mundo era perfecto, ese mundo que ahora está tan lejano de ella y ansía tener de vuelta.
-Vamos pequeña, ya es hora de que regreses a casa conmigo-
Karen mira el reflejo de su padre en el espejo y sonríe.
-Sí, papá-

...CONTINUARÁ


Read more »
These icons link to social bookmarking sites where readers can share and discover new web pages.
  • Digg
  • Sphinn
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Mixx
  • Google
  • Furl
  • Reddit
  • Spurl
  • StumbleUpon
  • Technorati

NUBES GRISES Prologo 3

Prólogo

Su mirada está perdida en la nada, mirando hacia abajo desde la azotea del edificio, las lágrimas caen sin parar, la sangre recorre sus manos fluyendo hasta tocar el suelo.

Tres personas están detrás de ella, su amiga, su tía y su madre, extendiendo sus manos, sonriéndole, pidiendo que regrese a ellas, pero cuando las ve, puede encontrar las lagrimas que caen de sus ojos, el dolor expresándose en esas gotas.

El cielo se oscurece, el viento enrarece, los relámpagos bailan entre las nubes, mira al suelo nuevamente y alguien la está esperando ahí, ese hombre, con esa sonrisa con los brazos totalmente extendidos, listo para recibirla. Los carros pasan alrededor de él pero sin tocarlo, sin atravesarse en su camino.

Ella se deja ir, cayendo a los brazos de aquel hombre. Las sonrisas de las tres mujeres desaparecen, mirando como ella cae pero cuando llega al final de camino, él no la atrapa, ella yace en el suelo con su mirada ya sin vida en medio de la concurrida carretera. Aquel hombre se acerca y suavemente toma su cuerpo y lo levanta del suelo pero este cuerpo no se mueve, ha quedado vacío.

Él mira de nuevo hacia arriba y ahora en el borde esta ella, la madre, quien mira como él la tiene entre sus brazos, él le sonríe y extiende su mano. Ella lo mira y cierra los ojos.
Read more »
These icons link to social bookmarking sites where readers can share and discover new web pages.
  • Digg
  • Sphinn
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Mixx
  • Google
  • Furl
  • Reddit
  • Spurl
  • StumbleUpon
  • Technorati

NUBES GRISES Capítulo 2: La lluvia. Parte 4

En casa, Karen esta recostada en la cama, por un rato su madre y su tía han estado a su lado vigilándola, preguntándole si quiere algo, pero Karen solo responde que no. No come, no habla, solo mantiene su cabeza cubierta por la sabana esperando no ver el reloj y la angustia que le provoca que los segundos pasen tan lentamente
-Me preocupa Karen- Dice Beatriz –Iris dijo que se puso muy mal en la escuela. Tengo miedo de que se enferme-
Sofía no responde, solo se limita a mirar desde la puerta a su hija. Ella sabe por lo que pasa pero a la vez no puede imaginarse el gran peso que este día le trae. Quisiera poder ayudarla, arrancar esa gran carga de su espalda y verla sonreír, pero ante su impotencia lo único que hace es sentarse en la orilla de la cama y acariciar suavemente la cabeza de su hija, quien sale de entre las sabanas para abrazarla. Beatriz decide dejarlas solas, en este momento su mutua compañía es lo que necesitan ambas.

Por unos días más este ambiente se mantuvo, ahora si Karen no fue a la escuela durante el resto de la semana, unos dos días más realmente. Trato de distraerse en casa, también Iris vino de visita, pero a pesar del esfuerzo, en las noches, en el silencio, solo recordaba su rostro. Pero en sus recuerdos, solo ve esa mirada tan cruel que llego a conocerle, esos ojos que inspiran miedo y terror y esa voz que calaba sus huesos con un frío inclemente; no lo ha olvidado, nunca podrá hacerlo, el dolor que ahora embarga su corazón es capaz de crecer más y más al recordar esos momentos. Llora, pero el dolor no viene de que este muerto, ni siquiera de saber de haberlo matado aunque fue un accidente pero es algo lo que no es fácil evitar sentir dolor; lo que más le duele es no saber quien fue realmente su padre, ante ella por muchos años fue ese hombre tan maravilloso, y de pronto se convertía en una bestia. Quiere creer que el segundo poseía al primero por unos instantes, que se disfrazaba de su padre y hacía cosas malvadas, y que el primero luchaba por escapar del segundo. Pero eso son preguntas que no se resolverán, han quedado en el aire sin respuesta.

La suave luz de la luna la envuelve en el velo de la noche hasta que lentamente el sueño se escapa. Ha estado durmiendo de manera inconsistente estos días por lo que no es sencillo dormir toda la noche, pero tiene que recuperarse pues mañana es día de escuela y no puede darse el lujo de dormir en clases, o al menos no quiere. Se levanta para tomar un vaso de leche, generalmente eso la ayuda a conciliar el sueño. Llega a la cocina directamente al refrigerador, saca la leche y ahora va por el vaso, abre la linda vitrina para sacar un vaso de cristal. Ella no le presta atención a sus acciones, solo quiere dormir, pero pronto su mirada se hace lenta, quedándose quieta en un punto sin consideración a lo que ve, simplemente sucede, sostiene sus ojos sobre los platos, nada especial, toma el primer sorbo de leche, y su mirada se transporta a una sartén de aluminio que cuelga de un estante, en ese instante el reflejo de una sonrisa muy conocida hace acto de presencia provocando que suelte el vaso cayendo al suelo, el ruido fue lo bastante fuerte como para despertar a su madre y a su tía quienes sin perder el tiempo se dirigen a la cocina para encontrarse con la imagen de Karen arrinconada, abrazándose y llorando, mirando al techo totalmente afligida.
-Hija ¿Qué ocurre?- Pregunta su madre -¿Qué tienes corazón?-
Pero Karen no pudo responder, solo se arrojó a los brazos de su madre a llorar inconsolable. Ella solo puede preguntarse qué ha ocurrido, pero viendo que no está en estado de responder, solo le entrega el refugio de sus brazos para esas lágrimas derramadas.

Karen se ve más tranquila, Sofía prefirió no ir a trabajar y que ella no fuera a la escuela, luego de ese ataque no quiere dejarla sola, puede que se arriesgue a que la despidan, pero está dispuesta a sacrificarlo por su hija, Después de todo confía que con Beatriz, todo estará bien, ella le ha mostrado estar firmemente a su lado sin importar qué
-Hija ¿Te sientes mejor?- Le lleva un vaso de agua –¿Quieres decirme que pasó?-
-Si te lo digo creerás que estoy loca-
-Yo nunca creería eso-
-Pues yo si lo creo-
-Hija no pienses eso de ti-
-¿Entonces haber visto a mi padre es normal? Porque eso fue lo que paso-
Sofía no sabía que decir, solo miraba fijamente a su hija.
-Y no es la primera vez, en la escuela, también lo vi, y cuando regresaba de ella el me seguía. Está detrás de mí-
-Porque no vamos con la Licenciada, ella quizás pueda explicarte que ocurre-
-¿Con la loquera? Y así quieres que piense que no estoy loca-
-Ella no es una loquera, es una Psicóloga y terapeuta, ella te está ayudando a recuperar el equilibrio que perdiste-
-¿Y qué pasa si no puede?- Dice angustiada
-No pienses de esa manera. Todo saldrá bien si realmente lo crees. Ten fe pequeña, yo creo que todo se resolverá-
Karen sonríe con un poco de alivio, el saber que su madre está confiada en su recuperación le da fortaleza, pero la realidad es que ni Sofía está segura de si ella podrá recuperarse totalmente, pero no importa lo que ella crea, tiene que hacerlo, tiene que estar bien para ayudar a su hija a estar bien.

Las palabras salían suavemente de su boca con claros signos de miedo, sus ojos cristalinos eran prueba del fuerte sentimiento que le provocaba hablar de ello con la Terapeuta. Se había presentando para atender el asunto de las apariciones.
-… estaba ahí, sé que no debería estarlo pero estaba, me miro sonriente, sonriendo tan dulcemente como siempre, pero, esa sonrisa por más dulce que se veía solo me provocaba terror-
-¿Dónde sucedió esto?- Pregunta.
-En la escuela paso cuando entré al baño, lo vi en el espejo pero cuando voltee ya no estaba, pero era la misma sonrisa. Y luego cuando regresaba no dejaba de sentir que estaba ahí, que me veía, escuchaba sus pasos y lo vi, varias veces pero rápidamente se iba. Pasaron unos días y pensé que no iba a volver a suceder, pero cuando entré a la cocina, el estaba ahí, de nuevo lo vi sonriéndome, hablándome…- Comienza a llorar
-¿Las otras veces no te hablo?- Le dice mientras le pasa un pañuelo
-No decía nada, solo me veía y me sonreía-
-¿Y qué fue lo que te dijo en esta ocasión?-
Karen mira a la psicóloga fijamente, su mirada cambia, las lágrimas se paralizan y dice
-‘Hola mi pequeña ¿Puedes vivir sabiendo lo que hiciste?’-

-La terapeuta habla con Sofía luego de haber terminado la sesión con Karen. -No puedo decirle con seguridad que tiene su hija, tengo que tener unas sesiones más para confirmar y descartar teorías sobre su condición-
-Pero ¿Al menos tiene idea de que es?-
-Pienso que todavía se ve como la culpable de la muerte de su padre, y estas alucinaciones son la expresión de ese sentimiento, pero como le dije no confirmar nada ahora-
-¿Se pondrá bien?- Pregunta preocupada -¿Puede ayudar a mi hija?-
-Yo la ayudaré a ayudarse, y usted también puede brindarle apoyo, pero la parte principal tiene que ponerlo ella, yo haré todo lo que esté en mis manos para que pueda superar este conflicto-
No es la respuesta que esperaba, pero al menos le da un consuelo de que su hija podrá salir de esta situación.

...CONTINUARÁ


Read more »
These icons link to social bookmarking sites where readers can share and discover new web pages.
  • Digg
  • Sphinn
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Mixx
  • Google
  • Furl
  • Reddit
  • Spurl
  • StumbleUpon
  • Technorati

NUBES GRISES Capítulo 2: La lluvia. Parte 3

El fatal día ha llegado, a las 6 am suena el despertador, es día de escuela y tiene que levantarse temprano, pero sin que el reloj hubiera sonado ella ya estaba despierta, mirando lentamente como el sol se cierne sobre la tierra, y como sus rayos la envuelven, pero a ella no llegan, no la tocan, el frio sigue adentro y una lagrima de hielo cae de su corazón.
La puerta de su cuarto se abre, su madre entra lentamente, desde hace mucho ha estado preocupada, incluso la invito a pasar la noche con ella, pero Karen dijo que no, que quería enfrentar esto sola, o simplemente quería estar sola.
-Hija ¿Estás bien?-
La niña voltea a su madre sin decir nada, con una mirada forzada a sonreír.
-Karen, si no quieres ir a la escuela…-
-Iré- Responde sorpresivamente
-¿Estás segura?-
-Si mamá-
¿Ir a la escuela la ayudará a distraerse? No lo sé, ella solo busca olvidar este día. No podemos decir que quiere irse de la casa porque ahí murió su padre, porque desde que eso pasó se cambiaron de casa a vivir con su tía, el lugar es más pequeño, pero finalmente ahí podrán tener un nuevo comienzo. Pero hoy, ya sea en la casa, o en la escuela, junto a su madre o su amiga, no hay diferencia, lo que ella siente no puede cambiarse, lo único que la consuela es el avance del reloj, sabiendo que este día llegará a su fin.

Iris permanece a su lado, aunque es algo incomodo para ella, quizás hubiera preferido que no viniera a la escuela porque enfrentarse a ella es hacerlo ante un dolor que no comprende del todo, sabe lo que es la ausencia de un padre, pero no imagina el sentimiento de saber que fueron tus manos los que lo privaron de la vida. Ni los profesores saben que decirle, temen que una palabra desate el dolor en ella lastimándola más.
El día entero se ha pasado en silencio, han estado juntas pero no ha dicho nada. Karen no tiene nada que decir, e Iris no sabe qué decir, sus conversaciones son cortas y directas al punto, solo les queda su compañía mutua.

En su casa, su madre está igual, no deja de pensar en lo que paso ese día trata de ser fuerte conteniendo las lágrimas, pronto regresará su hija y no quiere que la vea con los ojos hinchados. El timbre suena, hay alguien en la puerta, ella se levanta a abrir, y a al otro lado de la puerta está Xavier, el que una vez fue compañero de trabajo de Armando.
Después de que él se entero de todo lo sucedido, no dejó de culparse por no haberse dado cuenta antes; ha tratado desde ese entonces de ayudarlas en lo que puede y se ha convertido en un buen amigo, pese a que antes no se habían relacionado mucho más que limitándose a saludarse.
-Hola Sofía yo… no se qué hago aquí, pensé que estarías trabajando y aún así vine, pero estas aquí- Su nerviosismo se hace evidente
-Sí, pedí el día en el trabajo, yo, pensé que estaría toda la tarde aquí con Karen pero ella fue a la escuela, y me quede sola. Pero perdóname, pasa-
-Y estás bien así ¿Beatriz no está contigo?-
-Le dije que no faltara al trabajo por mí. Pero bueno, a que se debe tu visita –Xavier titubea en responder -¿Realmente pensaste que estaría aquí triste y llorando?-
-Quizás… un poco… sí. Pero sé que este día es duro para ti-
-No como lo ha de ser para Karen- Dice preocupada –Ella debe estar sufriendo mucho, y trata de ser fuerte, por eso yo debo serlo también, para que ella pueda llorar tranquilamente, mientras yo seco su llanto-
-¿Y acaso no te puedes permitir sentir dolor hoy? Tú también sufriste y no es justo que quieras reprimirlo-
-Soy madre Xavier, como madre, anteponemos a nuestros hijos a nuestras necesidades-
-Eso no puedo discutirlo-
-Pero quizás… si necesite hablar con alguien- Le dice a Xavier con tono melancólico.

Es hora del receso en la escuela de Karen; ella e Iris están en los baños. Karen se lava la cara una y otra vez, como si quisiera quitar esa sensación y que el agua se la lleve lejos, pero por más que restriegue su rostro el resultado no cambia, el sentimiento no se aleja y se está desesperando. Aprieta fuertemente los ojos por un instante cerrando los puños recargándose sobre el lavabo; Iris solo puede esperarla afuera, a pesar de que quiere animar a su amiga, no haya la forma, no hay palabras que le ayuden a hacerlo, la cercanía es el único apoyo que puede brindarle a su amiga, pero a la vez hay una distancia que las divide; Iris no puede saber lo que Karen está sufriendo, se aferra al hecho de que al menos está a su lado, y puede que no sea suficiente pero es todo lo que ella puede dar.

Karen quiere que el agua lave sus pesares, pero lo único que logra es que la cara se le ponga roja por tanto restregar en ella. Respira agitadamente mostrando un gran arrepentimiento, levanta la mirada al espejo y su respiración se congela, sus manos tiemblan, sus ojos quedan fijos, en aquel reflejo ve una sonrisa, una que por años le había prometido felicidad y que en ella ocultaba el dolor y la agonía, aquel hombre que con sus propias manos había privado de la vida se muestra nuevamente ante ella con esa sonrisa tan flamante como siempre. Para ella está visión dura una eternidad, pero en la realidad no dura más que un parpadeo, en un abrir y cerrar de ojos, él desaparece.

Ese sentimiento angustioso ha regresado, es imposible que esté aquí, y tratando de mostrarse calmada sale del baño donde Iris la espera, rápidamente su amiga nota la palidez de su rostro. El rojizo que había tomado por tanto tocarse la cara ha sido borrado por el impacto de ese momento dejando un blanco que denota miedo.
-¿Estás bien?- Pregunta preocupada
-Sí, no pasa nada-
-Vamos a desayunar entonces-
Las dos caminan rumbo a la cafetería, pero la reciente imagen que Karen acaba de ver, no deja de aparecer en la mente de ella y como lo hizo una vez con esa sonrisa empieza a dudar si es real o no.

Sofía por su parte ha tratado de ser fuerte, pero al final se ha desboronado en los brazos de Xavier, quien en calidad de amigo ha venido a hacerle compañía pues no puede imaginar lo difícil que debe ser para ella este día, y como Iris, solo le limita a estar a su lado.

Sorpresivamente Beatriz aparece, viendo la imagen de Sofía y Xavier que fácilmente puede ser malinterpretada, pero trata de no perder los estribos.
-Parece que ya tienes compañía Sofía-
Sofía retoma la compostura y seca sus lágrimas
-Beatriz, pensé que vendrías más tarde-
-No podía trabajar, estaba my preocupada por ti, pero alguien se me adelanto-
A Beatriz no le cae bien Xavier, para empezar porque era amigo de Armando y eso le hace creer que es cómplice, pero Sofía no desconfía de él y se crea un pequeño conflicto que no pasa a mayores, pero ella está dispuesta a proteger a su hermana de cualquier daño y por eso siempre está a la defensiva.
No hay que decir que a Xavier esto le incomoda, pues sabe que no tiene buena relación con Beatriz, y solo puede imaginarse las muchas teorías que nacen en la mente de ella sobre su presencia en la casa de Sofía.

-Creo que es mejor que las deje solas, tú eres mejor para hacerle compañía que yo- Dice él muy nervioso.
-Ya lo creo- Contesta Beatriz algo despectiva.
Antes de él se retire Sofía le sostiene la mano y lo mira con agradecimiento.
-Gracias Xavier, por todo-
Xavier se apena un poco pero responde al agradecimiento con una sonrisa.
-Cuando me necesites, estaré ahí-
Beatriz esta algo molesta y trata de agilizar la marcha de Xavier acompañándolo a la puerta no sin antes darle una advertencia.
-Más te vale que no quieras aprovecharte de mi hermana, ella ya ha tenido suficiente como para que tú vengas a empeorar las cosas-
-No te confundas Beatriz, Sofía es una gran mujer y estoy consciente de lo que dices, por eso quiero estar ahí para ella como un amigo que yo creo que eso es lo que necesita. Aunque me alegra ver que tú velas por su seguridad, yo he de salir sobrando-
-Probablemente- Ese comentario hace sentir un poco triste a Xavier, que parece ser innecesario -Pero a Sofía le agrada que estés cerca, así que no te alejes demasiado- Esta respuesta lo sorprende, es como si Beatriz le mostrara aceptación –Y más te vale que cumplas tu palabra y la apoyes cuando te necesite-
Xavier se limita a sonreír asegurando con la cabeza que su palabra es cierta. Luego de que esté se marchará Beatriz va a lado de su hermana, quien se nota un poco aliviada, a ella no le queda más que admitir que la compañía de Xavier puede hacerle mucho bien a su hermana, pero se asegurará de que esta vez lo que sucedió con Armando no se vuelva a repetir, por eso lo va a tener muy vigilado.

Para Karen en cambio, no parece encontrar la forma de sacar todo esto que siente. Acorralada entre sus propios sentimientos a lo último que pone atención es a la clases, solo mira hacia afuera buscando en el cielo una respuesta que le ayude a olvidar.
El sonar del timbre anuncia el término del día escolar, Iris se acerca a Karen con quien hoy no ha tenido mucha conversación, para preguntarle si se van juntas a casa. Karen respondiendo tardíamente aceptando la propuesta.
Ambas caminan lentamente, pero sin nada que decir, cada vez que a Iris se le ocurre un tema de conversación Karen solo responde secamente, ella se da cuenta de que su amiga no está para platicar como todos los días y como lo hace durante todas las horas de clases decide solo ser su compañía, que otra cosa no puede hacer.

Karen de pronto empieza a voltear bruscamente la mirada mostrándose asustada cada vez que lo hace. Al principio Iris no sabe qué hacer con esta reacción tan inusual, y solo puede preguntarle que le ocurre.
-Karen ¿Qué pasa?-
Karen voltea a ver a su amiga que se nota preocupada
-¿No lo viste?-
-¿A quién?- Responde confundida.
-A él ¿Es que no lo viste?-
-Karen no sé de que hablas-
Karen no sabe qué hacer, está segura de haber visto algo, pero su amiga no. Lo sucedido horas atrás parece estar repitiéndose y solo hace que la chica se ponga muy nerviosa y de nuevo tome ese pálido tono en su piel. Iris se preocupa y se acerca para saber que le sucede.
-Karen dime de quien estás hablando-
-De él-
-¿Él? Hablas de… tu padre-
-Iris no sé qué me pasa, me estoy volviendo loca, es como si estuviera aquí-
-Pero no lo está Karen, y lo sabes. Solo te sientes mal por este día. Trata de dejar de pensar en eso y ya verás cómo se irá-
-Eso espero- Responde a punto del llanto
Iris abraza a su amiga, quien libera unas lagrimas y luego prosiguen su camino, está vez Iris no deja de hablar, tratando de que Karen olvide por completo lo que significa esta fecha, apresurándose a llevarla a su casa donde sabe sabrán que hacer.

...CONTINUARÁ

Read more »
These icons link to social bookmarking sites where readers can share and discover new web pages.
  • Digg
  • Sphinn
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Mixx
  • Google
  • Furl
  • Reddit
  • Spurl
  • StumbleUpon
  • Technorati

NUBES GRISES Capítulo 2: La lluvia. Parte 2

Las heridas dejan cicatrices y está es difícil de curar, aunque las heridas físicas de la madre de Karen se curaron luego de un largo tiempo de recuperación, los traumas son más difíciles de desaparecer. Tanto Karen como su madre Sofía han recurrido a la ayuda psicológica; para Karen ha sido complicado, no deja de culparse por lo sucedido a su padre. Su familia ha luchado porque el estado emocional de la niña mejore y luego de casi un año de sesiones y colaboración de su familia y amigos gran parte del camino se ha enderezado. Karen y Sofía han recuperado mucha fuerza y tratan de continuar con sus vidas a pesar de los malos recuerdos.
Karen sigue en la misma escuela recibiendo apoyo de sus profesores, aunque no todo ha sido sencillo, se ha tratado de mantener esta terrible historia lejos de los oídos de los otros chicos, pero los rumores aparecen, alguno que otro habla de más, ya sea por accidente o intencionalmente, y la hacen entrar en estados de crisis, pero son menos recurrentes con el paso del tiempo.

Iris y Karen están en la cafetería de la escuela a la hora del almuerzo, la fila ha avanzado y cada una ha pedido su comida.
-¿Qué pediste tú?- Pregunta Iris
-Espagueti ¿Y tú?-
-Carne molida-
Se miran fijamente, miran sus bandejas y luego las intercambian con una sonrisa ya que a cada una se le antojo la comida de la otra.
Escogen una mesa y se ponen a platicar como buenas amigas.
-¿Nos regresamos juntas?-
-No puedo hoy, tengo sesión-
-Ya vas para el año con eso ¿Acaso creen que estás loca o qué?-
-No es eso, es solo que es como una herida, pero que tarda mucho en curarse, y a pesar de que se cure, puede dejar una cicatriz que a veces duele como si la herida se abriera de nuevo, ella me está ayudando a que pueda cicatrizar bien-
-Pues mientras te ayude… ¿Pero si vamos al cine en la noche verdad?-
-Mi tía dijo que nos va a llevar-
-Que bueno, mi mamá no puede porque tiene una cena con el nuevo posible pretendiente, últimamente no deja de salir, dice que es porque quiere que tenga un padre pero es porque no soporta estar sola, la verdad me está cansando a cada rato anda saliendo con él y ya quiere que hasta le diga Papá-
Al escuchar la palabra ‘papá’ a Karen le duele un poco, pero trata de no verse afectada.

Horas más tarde Karen está en el consultorio de la psicóloga, es una mujer preparada que le ha ayudado a salir adelante.
-… cuéntame ¿Cómo te sientes por la fecha que se avecina?- Le dice la psicóloga
-¿Habla del aniversario de la muerte de mi padre?- Responde ella algo cohibida
-No lo hemos hablado y quiero que me digas como te sientes-
-Yo, no lo sé, parece tan lejano, pero el recuerdo está latente, ayer soñé de nuevo con eso y me levante llorando, mi mamá tuvo que ir a verme, pero pude controlarme rápidamente, eso sí, ya no pude dormir más, no me sentí bien ese día aunque lo aparentaba-
-¿Cómo fue el sueño?-
-Era como ver repetidas veces a mi padre caer de la escalera, una y otra vez seguidamente y sin pausas, no lo pude tolerar. Hay semanas en las que no pasa nada, pero cuando llega me siento terrible y sé que mi mamá quiere que este bien y por eso sonrío pese a todo, pero quisiera llorar-
-Karen no tienes que intentar guardar las cosas, cuando hay un sentimiento fuerte que necesita expresarse, debes hacerlo, si quieres llorar, llora. Es compresible tu dolor, pero cuando tratas de que los demás no se preocupen por ti al verte triste, reprimir todo eso te hace daño-
-Pero no quiero ver triste a las personas, cuando estoy mal, ellos se alejan de mí y me siento sola-
-¿A quién te refieres con ellos?-
-A mis compañeros de escuela, me ven diferente, como si fuera un alíen o algo así-
-¿Y cuando te sientes así se lo comentas a alguien?-
-A mi mamá, o Iris, ella está conmigo cuando los otros se van-
-Escucha, el proceso que estás enfrentando es duro y es muy difícil que lo que no lo están pasando lo comprendan por eso actúan así. Pero en estos momentos tienes que enfocarte en recuperarte y no en lo que piensen o hagan los demás. Tienes gente que te apoya, que se preocupa por ti y que acepta cuando estás sufriendo acude a ellos cuando lo necesites, no te guardes ese dolor-

Esa noche Karen fue al cine con Iris, ella noto que su amiga no estaba bien, y le mostro su apoyo a pesar de que no tenía las palabras para darle fuerza un abrazo y un te quiero basto para que Karen se sintiera renovada y poder disfrutar del resto de su convivencia.

Falta un día para que se cumpla un año de la muerte del padre de Karen, ella está algo ansiosa, no puede concentrarse en la escuela y sus profesores que saben del asunto la regresaron a casa, pues se notaba su estado alterado.
Karen está recostada en las piernas de su madre, quien con amor acaricia su cabeza, al ver a Sofía se nota parte de la cicatriz en su frente de la herida que Armando le provoco ese último día en que estuvo con vida.
Karen quiere evitar verla pero no puede porque le hace recordar ese día.
-¿Qué pasa hija?-
-¿Está mal que extrañe a papá?-
-Claro que no, no importa que haya pasado, el es tu padre-
-Pero ahora lo único que recuerdo de él es ese día, ya ni recuerdo su sonrisa que solía tranquilizarme, no puedo recordar cuando era feliz con él, lo intento pero no puedo-
Sofía abraza a su hija con cariño sabiendo que ella está sufriendo y comprende su dolor.
-Mi pequeña, sé que ahora crees que no será posible, pero dale tiempo y sanará, ya ríes más, sales de nuevo con Iris, eso es un gran avance, concéntrate en esas cosas que te gustan y trata de no pensar en ello-

El dolor es una carga que crece o disminuye dependiendo de las circunstancias. Para Karen este dolor ha transitado por caminos con muchos baches, pero ella tiene una gran fortaleza a su alrededor, que tratan de ayudarla a seguir adelante, un paso, y aunque estos pasos terminen en tropiezos, no retrocede, no se detiene, sigue adelante, y ese tenebroso bosque que habitaba en su corazón, se está convirtiendo en un hermoso valle, iluminado y resplandeciente ¿Qué es lo que encontrará al final del camino?

...CONTINUARÁ

Read more »
These icons link to social bookmarking sites where readers can share and discover new web pages.
  • Digg
  • Sphinn
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Mixx
  • Google
  • Furl
  • Reddit
  • Spurl
  • StumbleUpon
  • Technorati

ThE gAlAxY's KnIgHtS

Los invito a todos a visitar el blog de ThE gAlAxY's KnIgHtS donde encontrarán una gran aventura llena de emoción. Es la historia de unos jóvenes con la misión de salvar al mundo mientras tienen que lidear con los problemas comunes de los chicos de su edad como son la amistad y el amor.

¡¡¡SE LAS RECOMIENDO!!!
Read more »
These icons link to social bookmarking sites where readers can share and discover new web pages.
  • Digg
  • Sphinn
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Mixx
  • Google
  • Furl
  • Reddit
  • Spurl
  • StumbleUpon
  • Technorati

NUBES GRISES Capítulo 2: La lluvia. Parte 1

Capítulo 2: La lluvia

Karen regresa de la escuela, cuando llega a su casa tiene miedo, mira fijamente la puerta a unos metros de ella ¿Qué pasará cuando entre? No tiene a donde ir, no hay otro lugar, solo puede regresar y esperar que la pesadilla acabe.

Entra temblorosa, su padre probablemente no esté ahí, pero puede estarlo y eso la hace sentirse nerviosa. Respira profundamente tratando de dar pasos más seguros. No ve a nadie ‘Ya llegue’ dice con miedo, no ve a su madre ¿Acaso pasó de nuevo? Corre a la cocina y se ve tranquila, sube a los cuartos y su madre sale del su habitación.
Puede respirar calmada por ahora y se acerca a abrazar a su madre.
-Discúlpame hija, parece que te preocupe, pero no escuche cuando llegaste-
-No importa-
-Karen, tengo que hablar contigo-
Sofía le dice a su hija que es momento de irse, el primer golpe recibido no será el último. Karen lo entiende aunque no sabe si es una buena idea, a pesar del miedo, el sentimiento de amor a su padre la hace dudar, pero sabe que su madre no lo haría si no fuese necesario.

La ropa entra en las maletas, cada minuto las acerca a la liberación de esta tortura. Sofía aun esta herida, las huellas de la confrontación anterior aun se sienten, pero su hija con una animo solidario la ayuda a completar el equipaje.
Las maletas ya están en la sala. Faltan 20 minutos para las 5, cuando Beatriz llegará y las alejara de Armando, saben que él no se quedará con los brazos cruzados, pero es mejor irse y pelear por ser libre, que quedarse y luchar por la vida.
Karen llama a su madre, al parecer hay algo que no encuentra sin lo cual no quiere irse, y está llega a ayudarla.
-¿Qué ocurre hija?-
-No encuentro la pulsera que me regalaron en mi cumpleaños-
-Hija no podemos perder tiempo, tu tía llegará pronto-
-Pero no quiero irme si no la encuentro-
-¿Por qué?-
-Porque esa pulsera me la regalaron tú y papá, en esos momentos en los que éramos una familia feliz- Karen está al borde del llanto.
Su madre se conmueve y la abraza.
-Quizás es momento de olvidarte de eso-
-No mamá, quiero olvidarme de lo que nos está pasando ahora, pero no quiero olvidar ese instante, en el que tuve una familia donde podía sentirme segura, donde era feliz. Si algo quiero recordar es eso-
Sofía entiende que su hija atesore los buenos recuerdos, y le ayuda en lo que puede. Al cabo de unos minutos encuentran la pulsera. Sofía la coloca en el brazo de su hija y le da un beso. Bajan las escaleras, ya no falta mucho para que Beatriz llegue, pero al llegar a la sala, ya hay alguien allí.

Armando llegó antes de lo esperado, mirando fijamente las maletas. Los rostros de Sofía y Karen quedan inertes, no saben que sentir, y por unos instantes creen que tiene una pesadilla.
-¿Y a que se deben la maletas?... Sofía- Dice mientras vuelve hacia ella su mirada sonriente pero llena de ira. En ese momento se dan cuenta de que esa pesadilla era real, lo último que querían es lo primero que pasa.
-¿Pensaban ir a algún lado?- El corazón acelerado les impide responder, las palabras han sido bloqueadas por el miedo y Armando se molesta alzando la voz y perdiendo su sonrisa -¡Respóndeme!-
Karen retrocede protegiéndose tras su madre pero está sabe que es momento de enfrentarlo.
-Sofía- Dice recuperando la calma o algo de ella -¿Qué planeas hacer?-
Reúne todo el valor que puede y le responde –Alejarnos de ti ¡Y de la miseria que has sembrado en nuestras vidas!-
-¿Miseria?-
-Conmigo hiciste lo que quisiste y fui capaz de soportarlo confiando en que a Karen jamás la lastimarías; pero eso se acabo, me demostraste que no tienes corazón ni siquiera por tu hija, y voy a salvarla de ti-
-¿Crees que puedes quitármela?- Sube el primer escalón –Entiendes que yo soy quien manda- Sigue avanzando, Karen y su madre se resguardan en la pared cercana a la escalera –Y no tienes el poder para alejarme de ella- La sonrisa maniática de Armando solo hace ver que está situación no terminara bien. Armando saca lentamente un lapicero de punta fina de su camina mientras mira a su esposa quien en ese momento aleja a Karen haciéndola retroceder pero está no está muy de acuerdo hasta que ve a su padre abalanzarse hacía su madre clavándole el lapicero en el hombro Armado la presiona contra la pared aumentando su dolor.
Se acerca a su oído mientras mueve el lapicero lastimándola aún más –Yo soy quien tiene el poder en esta casa ¡Tú no eres nadie!- Saca el lapicero con total salvajismo haciéndola caer de dolor y con el mismo artefacto le da un golpe en la cabeza provocándole una gran herida.
Armando mira fijamente a Sofía quien está en el suelo bastante afectada por los golpes de su esposo; vuelve a sostener el lapicero ensangrentado con gran fuerza y con una mirada asesina se prepara para seguir golpeándola.
-Nunca permitiré que la tengas-
Karen sabe que su padre está vez está no solo quiere herirla para infundirle temor, esta decido a matarla y ella no lo permitirá, antes de que su padre le de otro golpe a su madre Karen interviene, lo empuja tomándolo por sorpresa y haciéndolo perder el equilibrio y cayendo por las escaleras hasta caer al suelo. Karen no quería que él sé lastimara, pero tampoco quería que lastimara a su madre.

Beatriz llega a la casa y se da cuenta de que el carro de Armando está estacionado afuera y lo primero que piensa es que las descubrió y debe haberlas golpeado y lastimado más que nunca, así que sale rápidamente del carro mientras en su celular marca a la policía por si las consecuencias llegan a extremos insospechados. Entra a la casa con cautela y lo primero que ve son las maletas. Avanza lentamente si escuchar un solo ruido en la casa, actúa cautelosa y grita el nombre de su hermana esperando que le responda, hasta que ve una mano en el suelo, se acerca y mira a Armando que está inmóvil en el piso, con una gran mancha de sangre que brota de su cabeza. Ella piensa ¿Qué rayos ha pasado aquí? La policía contesta, se escucha levemente a una mujer tras el teléfono pero Beatriz no responde, el impacto de verlo muerto es grande. Mira hacia arriba y ve a Sofía pegada a la pared inconsciente y a Karen de rodillas frente a la escalera con los ojos fijos y con lágrimas en ellos, pero no llora, no se mueve, casi no respira. La escalera de esta casa está hecha de concreto, y un mal golpe ha acabado con la vida de Armando ¿Fortuna? ¿Maldición? Hoy se han liberado de una prisión disfrazada con una sonrisa, pero el corazón de una niña ha quedado marcado para siempre, sabiendo que aunque fue un accidente, ha matado a su padre.

...CONTINUARÁ

Read more »
These icons link to social bookmarking sites where readers can share and discover new web pages.
  • Digg
  • Sphinn
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Mixx
  • Google
  • Furl
  • Reddit
  • Spurl
  • StumbleUpon
  • Technorati

NUBES GRISES Prologo 2

Prologo

Un camino rocoso, rodeado por la oscuridad y el miedo, árboles muertos, signos de dolor. Ella camina, avanza, paso a paso sus pies se lastiman entre las filosas salientes de las piedras, sus ojos perdidos, sumidos en la agonía y el llanto, caen lágrimas de sangre de una mirada suplicante, buscando consuelo de las llagas sangrantes de su piel.

Un camino rocoso, rodeado por la oscuridad y el miedo, y al alzar la mirada un rayo de luz se cuela entre las ramas podridas. Ella camina, avanza, paso a paso la luz la rodea, los arboles recobran su verdor, se escucha el canto de las aves, se siente la caricia de la brisa, el suave viento seca las lagrimas, el brillo en sus ojos regresa, una sonrisa que se hallaba perdida encuentra en lugar en su rostro.

Llega al final del camino, un hermoso lago rodeado de bellas flores, el pasto bañado por el rocío cura las heridas en sus pies. Corre, llega mirando su reflejo en la cristalina agua, una gota negra cae del cielo en medio del lago, turba el agua y su color cambia a oscuro, ella mira el reflejo, ese rostro no es suyo, esa sonrisa no es de ella, ese hombre ya se había ido ¿Por qué ha vuelto? En la desesperación toma una roca cercana y la lanza al lago rompiéndose como si se tratara de un cristal.

Read more »
These icons link to social bookmarking sites where readers can share and discover new web pages.
  • Digg
  • Sphinn
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Mixx
  • Google
  • Furl
  • Reddit
  • Spurl
  • StumbleUpon
  • Technorati

NUBES GRISES Capítulo 1: Las nubes. Parte 3

Siendo ya de noche Karen duerme plácidamente mostrándose totalmente diferente a muchas noches en que su mente no la dejaba tranquila. Por su parte Armando, ayuda con los quehaceres de la casa lavando los trastes de la cena, entonces llega Sofía para hablar con él.
-Te pido disculpas, por lo que sucedió esta tarde. Beatriz se extralimito, voy a hablar con ella y…-
Armando interrumpe sin dejarla terminar.
-No quiero que vuelvas a verla- Sofía se sorprende al escuchar estas palabras ya que Armando nunca le había negado relacionarse con su familia –No la volverás a ver jamás-
-Pero Armando…-
-¡Ya lo dije!- Dice con un todo de dictador para retomar su papel de esposo sonriente -Y más te vale que me hagas caso-
-Ella es mi única familia Armando, no me alejes de ella- Dice molesta
-Tú familia soy yo y Karen, esa mujer ya no es nada para ti- Dice Armando con una sonrisa maliciosa
-Por favor Armando, no puedes hacerme esto- Dice ella totalmente destrozada.
-¿Qué no puedo?- Se acerca bruscamente a ella y la toma por el cabello y la acorrala –Yo puedo hacer lo que quiera contigo, eres mi esposa, y yo soy tu dueño-
-Armando por favor, no me lastimes-
-Quizás eso es lo que te hace falta, recordar quién manda aquí- … y aún mantiene la sonrisa.

Mientras Karen permanece feliz en el mundo de los sueños, en sus cerrados ojos se nota la tranquilidad de un alma en paz, hasta que un fuerte ruido de vidrios y un grito ensordecedor proveniente de la cocina la despierta de golpe, turbando aquella paz que tanto le costó conseguir. En sus ojos el miedo se hace presente, sujeta fuertemente las sabanas por el miedo, se resguarda en ellas, mientras su cuerpo empieza a temblar, mientras su mirada se dirige a la puerta, preguntándose qué debería hacer ¿Salir? O ¿Quedarse?
Otro grito se escucha, un gemido de dolor proveniente de los labios de su madre. Ese sonido la impulsa a moverse a la puerta y al momento de tocar la perilla se detiene, su respiración se acelera y lagrimas comienzan a salir de sus ojos ‘¿Qué debo hacer?’ Se pregunta. Sabe lo qué está pasando allá afuera, aunque desea con toda el alma estar equivocada, pero si sale y ve aquella imagen nuevamente no sabe si tendrá la fuerza para soportarlo.
Con todo el valor que su alma puede entregarle lentamente sale de su cuarto y se dirige a la cocina temblando totalmente aterra para ver como su padre golpea a su madre, en ese momento las palabras de su tía se hacen presentes, piensa por primera vez en la posibilidad de que su madre pueda morir a manos de su padre, y con miedo de que eso se haga realidad grita “Papá” mientras llora.
-¿Qué haces aquí?- Dice Armando, más molesto que sorprendido por la presencia de Karen.
-Papi, no lastimes a mamá por favor-
-Tengo todo el derecho de hacer con ella lo que quiera, es mi esposa-
Sofía esta herida, y aunque el dolor es incesante solo piensa en su hija
-Karen, vete por favor, no pasa nada-
-¿Y si la matas?- Dice Karen llorando fuertemente
Armando se va acercando a su hija con una mirada sonriendo de una forma como ella nunca ha visto, temible y despiadado, Sofía sabe lo que está a punto de suceder y trata de detenerlo pero este la aleja con una patada.
-Si quiero matarla, la mato, como si quiero matarte lo hago. Ustedes… ¡Me pertenecen!-
Golpea fuertemente a Karen rompiéndole la boca, quien cae al suelo y al ver lo que su padre ha hecho pierde toda reacción quedando en shock.
Armando quiere retomar los golpes a la niña, pero Sofía, usando todas las fuerzas que le quedan se levanta y trata de detenerlo.
-¡Por favor Armando basta! Estoy segura que ella ya entendió, las dos entendimos. Por favor, ya para. No la lastimes-
Armando se detiene y su rostro lleno de ira, cambia a uno sereno, más tranquilo.

Armando se acerca Karen y la mira fijamente mientras le sonríe como siempre.
-Espero que realmente lo hayas entendido, o tendremos más episodios como este y no creas que me agrada mucho la idea, después de todo, yo te amo- Pero ella no muestra ninguna reacción, solo lo mira fijamente mientras él se aleja -Ve a dormir hija, ya es tarde- Le dice
Armando se aleja, dejando a la niña todavía impactada y su madre, es quien la abraza, tratando de hacerla reaccionar, pero esta no dice nada, no llora, no habla, nada y su madre se preocupa. Varios minutos después Karen finalmente reacciona -¿Mamá?- Le habla con temblorosa voz
Karen comienza a llorar y se aferra a los brazos de su madre, quien la consuela con todo el amor que puede.

Aquel sueño, esa pesadilla que estuvo rondando en su mente por varios días, que ha ocurrido muchas veces y siempre ha tratado de negar, creyendo que nunca se volvería a repetir, regresó, pero de una manera aún más aterradora.

El día siguiente es sábado. Karen está sola en la casa, todavía asustada, temerosa, a cada momento pasa su mano por su boca recordando el dolor que el día anterior sufría, queriendo creer que fue un sueño pero solo confirmando que es real. Mientras, sus padres han ido al hospital; para Armando ir al hospital podría ser una sentencia, llevar a su esposa herida no es algo muy inteligente, aunque siempre dice que ella es muy torpe y que a cada rato se cae o lastima por un extraño motivo, tantas veces seguidas ya no debería ser fácil creerle, más Armando ha pasado años creando una reputación intachable aunado a su presencia encantadora, para muchos es muy difícil llevarle la contraria a pesar de las claras evidencias.

La perilla de la puerta se mueve, por ella entran Armando y su esposa regresando del médico. Al ver a su padre Karen no puede moverse, con ver las heridas de su madre se da cuenta de lo que su padre puede llegar a hacerle. Pasa su mano por la herida en su boca y está a punto de llorar, pero se traga el llanto. Armando lleva delicadamente a su esposa a un sillón, quien a pesar de que puede moverse pese a las heridas está delicada. Armando le ofrece a su esposa traerle un vaso de agua y este se aleja no sin antes mirar a su hija con ese gesto de pánico disimulado, él solo le sonríe y no hace nada más.
Hasta que él se va Karen se arma de valor para ir a lado de su madre. Ella la abraza y le da un beso en la frente, Karen solo se acoge al cariño y amor su madre, quien la mira fijamente al rostro y la herida que ha provocado su padre, sintiéndose destrozada por dicha imagen.

Los días pasan entre la incertidumbre y el miedo para ellas. Cuando llega el lunes y Karen regresa a la escuela, Iris se asusta al ver la herida que Karen tiene en el labio. Armando había sugerido a la niña quedarse en casa si no se sentía bien, pero para ella estar en ese lugar es un martirio porque solo la hace recordar el dolor que alguien a quien tanto ama le llegó a provocar.
-¿Qué te paso?- Pregunta Iris
-Nada, me caí de las escaleras y me golpee muy fuerte- Responde Karen hablando difícilmente pues le duele mover los labios. Y aun sabiendo que dicha historia es una mentira decide sostenerla a petición de su madre, para que su padre no se moleste con ella y no le vaya a hacer algo peor, aunque en parte, es por ella por quien lo dice, quizás así se haga real y lo otro sea la mentira.
Estas dos mujeres viven en el miedo de un hombre que se hace llamar su dueño, pero para él, esto no tiene nada malo, y esta actitud de tirano se hace irreal cuando alguien lo ve. Su encantadora personalidad hace impensable que sea capaz de semejantes acciones a su esposa e hija, solo basta una de sus sonrisas y la imagen de buen esposo y padre queda tallada sobre piedra.
Incluso en su trabajo es considerado como un ejemplo de ciudadano, muchos lo admiran, otros lo envidian, pero nadie cuestiona la idea de su perfección. Uno de sus compañeros de trabajo llamado Xavier llega a la oficina de Armando.
-Oye Armando ¿Vas a ir a la cena de la compañía?-
-No lo sé, prefiero llegar a cenar a casa-
-Parece que tu esposa te tiene bien sujeto- Dice Xavier queriendo bromear a lo que Armando responde con una sonrisa
-No en realidad- Dice –Ella sabe quién es el que manda y ese soy yo-
-Eso… suena algo machista- Armando ríe y Xavier también -¿Entonces?-
-Creo que por un rato, le llamaré para avisarle que llegaré más tarde-

Para Armando esa respuesta no es un chiste, es lo que realmente piensa, y esos pensamientos están llenando de temor a Sofía, quien los últimas días ha tenido muy presente las palabras de su hermana “…no esperes a que sea tarde”. El altercado sucedido hace unos días fue la primera llamada de alerta y Sofía no está dispuesta a esperar que vuelva a suceder, ella ha soportado por años los maltratos físicos y psicológicos de su esposo por la idea de que a pesar de todo era un excelente padre y jamás tocaría a su hija, pero ya no más, solo una vez basta para entender que Karen también sufrirá el destino del maltrato si permanecen ahí.
Sofía ha tomado una decisión, toma el teléfono y llama a su hermana quien recibe esta llamada de forma sorpresiva ya que pensaba que no le volvería a hablar o al menos tardaría bastante tiempo.
-Betty, tenías razón-
-¿Le hizo algo a Karen?-
-Te lo explicaré todo más adelante, por ahora quiero saber si podrías recibirme-
-Por supuesto, te dije que te apoyaría-
-Gracias Beatriz, y perdóname, realmente estaba ciega-
-Ya deja eso ¿Cuándo vendrán?- ¬
-Armando me dijo que volverá tarde hoy, prepararé las maletas y nos iremos esta tarde-
-Si quieres pasó por ustedes-
-Gracias, nos vemos a las 5-
Ha llegado el momento, es hora de liberarse de esta prisión.


...CONTINUARÁ

Read more »
These icons link to social bookmarking sites where readers can share and discover new web pages.
  • Digg
  • Sphinn
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Mixx
  • Google
  • Furl
  • Reddit
  • Spurl
  • StumbleUpon
  • Technorati

NUBES GRISES Capítulo 1: Las nubes. Parte 2

En la escuela de Karen, es la hora del receso y ella come junto a una amiga.
-Iris ¿Qué piensas de mi papá?- Le pregunta
-¿Por qué me preguntas eso?-
-Vamos respóndeme-
A ella le extraña este cuestionamiento pero no le molesta responder.
-Déjame ver. Pues me parece una persona amable, siempre que puede te viene a recoger, no toma, no fuma, y tiene una sonrisa encantadora. Te odio por eso-
-¿Por… por qué?- Karen se sorprende un poco
-Porque tu padre es genial. Se ve que te quiere mucho. Él mío ni siquiera me visita desde que se separo de mi madre. Solo paga la pensión y ya. Creo que solo tiene tiempo para su nueva novia-
-Perdona, no quería que pensaras en esas cosas-
-No es nada. Pero insisto ¿Por qué me preguntaste eso?-
-Solo, quiero estar segura de que no era él-
-¿Quién no era qué?- Iris se nota confundida
-No me prestes atención, solo digo tonterías-
Al final los pensamientos de Karen siguen flotando buscando una respuesta.

Unas semanas después, su madre ha mejorado su salud y aquellos pensamientos que la atormentaban se han desvanecido, la pesadilla que vivió ahora parece solo un sueño lejano, esa imagen de un padre con una eterna sonrisa tranquila, tan amable y cariñoso han opacado aquellos malos recuerdos. En la escuela ha mejorado y su profesora la ha felicitado por ello. Ha vuelto a ser la de antes mostrando ella también una bella sonrisa.

Karen e Iris esperan juntas que las vengan a buscar para regresar a casa luego de un día de escuela.
-En unas semanas va a ser tu cumpleaños- Dice Karen
-No me emociona demasiado-
-¿Por qué?-
-Porque seguramente mi papá va a hacer lo de todos los años, me mandara una tarjeta, un certificado de regalo y ya. No se presentará ni nada-
-Ya deja de pensar en eso. La gente que te quiere va a estar en esa fiesta. Yo estarme ahí. Y sé que no podemos reemplazar a tu papá, pero te la vas a pasar tan bien que lo vas a olvidar-
Iris sonríe un poco consolada por las palabras de su amiga.
Un claxon suena, Armando ha llegado por su hija. Karen se despide de su amiga y sube al auto de su padre.
Al entrar su padre le muestra una cara tranquilizante con una sonrisa dulce y amable como siempre.
-Papá ¿Vamos a comprar el regalo para Iris?-
-Estoy algo cansando hija, mejor otro día-
La niña pone una cara de decepción que conmueve a su padre y termina cediendo.
-Buenos pues- Karen se alegra al escuchar que su padre ha aceptado –Haces conmigo lo que quieres-
Para Karen y Armando es hora de compras, pero para Sofía una visita inesperada traerá muchos problemas.

En su casa ella abre la puerta luego de un incesante toque, está casi totalmente recuperada se muestra con más ánimo y tranquila, hasta que al abrir la puerta sus ojos cambian radicalmente al ver quien llama.
-Beatriz ¿qué haces aquí?-
Ella es Beatriz, la hermana de Sofía, por ende tía de Karen y Cuñada de Armando, pero también ha sido testigo de los maltratos que su hermana a sufrido habiendo momentos en lo que como Karen llegó a dudar que Armando fuese capaz de semejantes actos, pero con el tiempo solo pudo confirmarlo. Aunque ha tratado en muchas ocasiones de que se denuncie este abuso y se separe de él, Sofía simplemente no lo hace, a pesar del dolor Armando es un excelente esposo, solo que hay veces en que pierde en control, o eso dice ella.
-Sofía ¿estás bien?-
-Sí estoy bien-
-No mientas, la última vez que te llame sonabas triste ¿Te lastimo de nuevo?-
-Por favor no digas esas cosas de él-
-Sofía, porque lo proteges. Sí te lastima no tendrías porque hacerlo-
-Basta ya, no te atrevas a decir cosas así de mi esposo, el es un hombre bueno y sé que lo hace es porque me ama-
-¿Lo que hace? El te lastima, te golpea. Física y mentalmente te está perjudicando-
-No tienes porque entrometerte en nuestros asuntos. Si viniste solo por eso, mejor vete, no tengo nada de qué hablar contigo-
-No me iré. No hasta hablar con Armando. Tú puedes permitir que te haga daño, pero yo pienso en Karen, en mi sobrina ¿Cuánto tiempo crees que falta para que a ella también la lastime?-
-Armando jamás tocara a Karen, él la ama-
-¿Tanto como te ama a ti?-
-Mejor vete Beatriz, y será mejor que si te vuelvo a ver no vuelvas a decir semejantes estupideces-
-Que ciega estás hermanita. Te ha metido tantas cosas en la cabeza que no te das cuenta de la verdad. Tú sabes que yo te quiero, y lo que deseo es ayudarte-
-No necesito ayuda, tengo a mi familia y con eso me basta-

Luego de una hora y algo, Karen y su padre regresan a casa. La joven se nota complacida por el regalo que trae.
-Hay Karen, y yo que pensé que te compraba cosas caras-
-Vamos papá es mi mejor amiga. Es como si me lo compraras a mí-
-Entonces debo quererte mucho-

Entran con ese ambiente tan feliz, y al entrar Beatriz está en la casa con Sofía. Pero al parecer este encuentro no es afortunado, o eso muestra la mirada de Sofía. Karen está feliz al verla y rápidamente va a abrazarla.
-Tía, que bueno que viniste-
-Como está la niña más hermosa-
Sofía busca rápidamente una excusa para que Beatriz se vaya porque sabe lo que esta está a punto de hacer.
-Beatriz ¿Por qué no nos avísate que venias?- Dice Armando mostrándose amable, sonriendo de una manera que hace a Beatriz dudar por un instante.
-Pero ella ya se iba está muy ocupada ¿Verdad?- Dice rápidamente Sofía tratando de evitar una catástrofe.
Beatriz ve el enojo en los ojos de Sofía pero decide confrontar a Armando.
-En realidad, quería hablar contigo Armando-
-Sobre qué, dime-
Karen no entiende que sucede y se asusta un poco.
-Karen, puedes ir a tu cuarto- Le dice a su sobrina –Tengo que hablar con tus papas-
-¿Todo está bien?
-Tranquila, no pasa nada-
Karen se va a su cuarto, quedando solo los adultos en la sala, pero para la niña el sentimiento de preocupación está latente y no se aleja.
-¿Sucede algo grave Beatriz?- Dice Armando al ver como Karen es alejada de la conversación dándose cuenta de que este era un asunto serio.
-Armando, sé que lastimas a mi hermana- Cuando Armando escucha eso su sonrisa casi desaparece forzándose a persistir -lo he sabido desde hace mucho, pero esperaba que Sofía abriera los ojos y te dejará. Ya vi que hice mal, debí haber actuado antes, por suerte todavía no la has matado y no sé cómo le haces para salir airoso de todo esto sin que nadie sospeche de la persona que realmente eres y aunque quizás Sofía no quiera entenderlo, te advierto una cosa, más te vale que no toques a mi sobrina, porque si llego a ver algún rastro de que la golpeaste haré todo lo que esté en mis manos para meterte a la cárcel. Por Sofía no puedo hacer nada, pero por Karen haré lo imposible para protegerla-
-¡Basta ya Beatriz! te dije que es hora de que te vayas- Dice Sofía molesta con su hermana.
-No Sofía, no voy a detenerme, si tú no puedes yo lo haré-
Armando mantiene una cara serena pero la sonrisa ha desaparecido. Mira fijamente a su cuñada y comienza a sonreír como siempre.
-Agradezco tu preocupación, pero nada de lo que digas o hagas va a alejarme de mi familia, después de todo soy su padre y tú no eres nada, nunca fuiste nada. Ahora vete, porque en esta casa tú no tienes ningún poder, yo soy quien tiene el poder, y haré con mi esposa e hija lo que yo quiera-
Esa última afirmación enoja bastante a Beatriz, viendo a un Armando déspota y orgulloso de lo que hace y sus impulsos la hacen levantar la mano y querer golpear a Armando, pero antes de que ella pueda siquiera tocarlo es Sofía quien le da una cachetada a su hermana.
-Te dije que Basta- Dice Sofía al borde del llanto.
Beatriz está impactada, pero se da cuenta que Armando cuenta con el apoyo de su hermana y aunque ella trate, no podrá hacer nada.
Sofía la acompaña a irse y Beatriz le dice algo al oído antes de irse con mucho dolor.
-Recuerda lo que dije Sofía, no esperes a que sea tarde-
Y sale de la casa.

Sofía no quiere mirar hacia atrás sabe que Armando está molesto, para el Beatriz ya no es una persona grata.
-Vamos a comer, tengo mucha hambre- Dice el con esa sonrisa, es algo que sorprende a Sofía pero está segura de que esto no ha terminado.
Karen escucho desde las escaleras, otra vez esos pensamientos vuelven pero se convence a sí misma de que su tía está equivocada, que lo dijo es falso y que su padre es una buena persona.


...CONTINUARÁ
Read more »
These icons link to social bookmarking sites where readers can share and discover new web pages.
  • Digg
  • Sphinn
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Mixx
  • Google
  • Furl
  • Reddit
  • Spurl
  • StumbleUpon
  • Technorati

NUBES GRISES Capítulo 1: Las nubes. Parte 1

Capítulo 1: Las nubes

En sus ojos se refleja el techo color hueso de la habitación, pero ella ni siquiera le ha prestado atención a ello, en este punto no sabe ni que hacer, lo único que le queda es perder su mirada en el vacío y asimilar lo que ha visto. Tan profundo es su pensamiento que no puede escuchar las repetidas ocasiones en que la llaman, hasta que le tocan el hombro y regresa a la realidad. En este día ella fue llamada por su asesora escolar luego del resultado de su desempeño en el parcial.

-Perdone Profesora- Responde la joven. Mientras entra con ella a la oficina
-Karen ¿Sabes porque te llame?- Se sienta a su lado hablándole con amabilidad.
-Supongo que por mis calificaciones-
-Exactamente. En este último parcial, tu promedio ha bajado considerablemente ¿Qué paso? Me dijiste que habías estudiado mucho ¿Entonces porque este resultado?-
-Creo que he estado cansada-
-He hablado con algunos profesores y dicen que unas semanas antes te comportaste de una manera diferente, eras más introvertida y menos participativa de lo acostumbrado ¿Qué me puedes decir de eso?-
-Quizás solo se lo están imaginando, o no sé. Solo estoy cansada- Responde
-Cansada de qué-
-No sé, estudie demasiado, quizás-
-¿Y no podría ser otra cosa?-
Ella guarda silencio por un momento.
-No, es solo eso-
-No tienes porque ocultarlo, si algo está pasando solo dímelo. Situaciones como la tuya suelen ocurrir por problemas familiares o sociales ¿Algo te está ocurriendo?-
-No, no me pasa nada-
-¿Segura? Nada con tus compañeros de clases, o en tu casa con tus padres-
La palabra padres resuena en su cabeza y aunque tarda unos segundos rápidamente responde un rotundo ‘no’.

Pero ella sabe que ese ‘no’ es falso. Las imágenes en su mente de lo que sucedió hace unos días no desaparecen. Ver a su madre en el suelo de la cocina, llorando, golpeada, humillada y sangrando, no pueden borrarse.
Alguien toca a la puerta y la Profesora da permiso de entrada, la perilla gira y al abrirse Karen contiene la respiración por un segundo. Un hombre vestido elegantemente, con su portafolio a lado evidenciando que viene del trabajo entra. Este es el padre de Karen, que muestra una linda y cálida sonrisa, más al verlo ella solo puede recordar la imagen de su madre en esa cocina y como sentado al lado de ella, está ese mismo hombre sosteniendo la misma sonrisa, acariciando el rostro lleno de lágrimas de la mujer.

-Buenas tardes, soy Armando, el padre de Karen. Mandó a llamar a mi esposa pero, ella no pudo venir, así que vine en su lugar-
La profesora se levanta para saludarlo cordialmente.
-Un placer señor, me alegra que haya venido. Tome asiento por favor-
Karen solo mira al suelo estando sentada al lado su padre, este la mira con mucho cariño y la abraza.
-Y dígame ¿Hay algún problema con mi hija?-
-Me temo que sí, los últimos resultados de sus exámenes no han sido los mejores, ha habido momentos en que ella ha tenido promedio más bajo de lo usual, pero esta vez es alarmantemente bajo. Ella es una buena estudiante y siento que estas bajas repentinas se deban a algún problema externo ¿Ah notado algo extraño en su comportamiento?-
-No, la verdad que no y si su madre hubiera notado algo me lo habría dicho- Reafirma el abrazo en su hija y le habla con cariño -Karen dime ¿Te pasa algo?-
-No me pasa nada papá, ya le dije que solo estoy cansada. Estudié de más-
-Karen ¿puedes salir un momento?- Dice la profesora -Quiero hablar con tu padre-

En la banca fuera de la oficina de su asesora, ella mira al cielo, quiere llorar, pero no puede, las imágenes de su madre aparecen incesantemente en su cabeza desgarrando su corazón, y se pregunta si debió haber dicho algo, pero teme estar equivocándose pues ya no sabe si esas imágenes son reales o parte de una terrible pesadilla, por lo decide callar su dolor, cerrando fuertemente sus ojos con la esperanza de que al abrirlos el dolor se haya ido.

Al abrir los ojos se ve en la puerta de su habitación, asustada, llorando, temblando de miedo. Trata de dar unos pasos pero su cuerpo se opone, hasta que con mucho esfuerzo es capaz de mover un pie, y lentamente comienza a moverse, hasta que algo la detiene, el rostro de su padre con su amable sonrisa sobresalen de las escaleras, mientras la imagen completa de su padre poco a poco se revela, mostrando como en su camisa blanca hay manchas de sangre, la niña se congela y todos sus movimientos se detienen. Poco a poco Armando se va acercando y dirige su mirada hacia ella, que tiene una mirada casi inamovible de sorpresa y miedo. Armando levanta su mano derecha, la cual tiene sangre y la posa sobre la cabeza de la niña, y una lágrima cae de su rostro hasta que lo escucha decir su nombre ‘Karen’.
Resulta que su padre ya salió de la oficina de la profesora que ha quedado encantada con la forma de ser de este hombre, su bella sonrisa, y su tono de voz hacen creer que él no podría haber hecho semejante acto.
Acaricia la cabeza de su hija quien tardo un poco en reaccionar, le pregunta si está bien, a lo que ella también tarda en responder ya que todavía no asimila que si lo que vio hace un instante era parte de un mal sueño demasiado real.
Armando se acerca a su hija y le dice que es hora de irse con esa suave sonrisa, ella incluso empieza a sonreír cautivada por el sentimiento que le provoca su padre. Karen se cuestiona aún más sobre lo que vio, creyendo con más fuerza que fue solo un sueño, es imposible pensar que este hombre cuya sonrisa es capaz de traer semejante tranquilidad tan solo con verla, haya provocado tanto daño.

En el auto Armando no dijo nada sobre lo que hablaron la profesora y él, solo se limito a preguntarle sobre su día y si todo estaba bien. La niña empezó a sentirse tan tranquila a su lado que olvido aquellos recuerdos y hablaba como nada hubiera sucedido. Pero cuando llegan a casa y al entrar en la cocina ella ve a su madre, quien tiene las marcas de los golpes en su cuerpo, se da cuenta de que no fue un sueño, esto sucedió realmente y fue él, su padre, quien la lastimo.
Dicho hombre se acerca a su esposa y suavemente le habla mientras mira su aspecto mostrando algo de preocupación.
-Para que hablaron de la escuela de Karen- Pregunta la mujer
-Luego hablaremos. Ahora tengo hambre-
-Yo me encargo-
Ella se prepara para servir la mesa pero sorpresivamente Armando la detiene tomándola de la mano y esta se asusta. El se acerca mostrando una sonrisa amable y comprensiva.
-Tú descansa Sofía, yo me encargo de eso-
-¿Estás seguro?-
-Tranquila. Tú siéntate y descansa-
Armando llama a su hija para que colabore con dicha tarea y esta se apresura a ayudarlo. Con la mesa ya servida empiezan a comer, más a Sofía se le dificulta un poco, ya que tiene una herida en su mano y el dolor no le permite cortar la comida que es un filete grueso de bistec.
-Déjame ayudarte-
-No hace falta Armando, yo puedo sola-
-No finjas, te duele todavía el brazo, no puedes cortar bien. Por lo menos déjame cortar la carne y ya tú te sirves-
-Gracias mi amor-
-Hiciste demás al hacer la comida para nosotros, yo hubiera comprado algo en el camino a casa-
-Quería que comieran comida hecha en casa…-
¿Es realmente este hombre aquel que está en mis recuerdos? Piensa Karen, al ver la amabilidad con la que él se comporta, esa dulce sonrisa y la manera en que trata a su madre y como ella se nota agradecida por sus cuidados, parece estar viendo a otra persona..
-Karen ¿No tienes hambre?- Le pregunta su padre.
-¿Disculpa?-
-No has tocado tu comida-
-Ah, yo, este… no tengo mucho apetito-
-Debes comer bien. Se me hace que es eso lo que te hizo bajar de promedio, por eso te sientes cansada porque no te alimentas como es debido-
-Sí, debe ser eso-
-Promedio ¿De qué hablan?- Pregunta su madre
-De nada cariño. No tienes de que preocuparte-
¿Ilusión o realidad? Este es el verdadero, o el otro es el verdadero. Ya no sabe que pensar. Nunca negará que ama a su padre porque es una persona amable, comprensiva y que sabe dar buenos consejos, o al menos así es con ella y surge otra pregunta, entonces ¿Quién es ese otro?

...CONTINUARÁ


Read more »
These icons link to social bookmarking sites where readers can share and discover new web pages.
  • Digg
  • Sphinn
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Mixx
  • Google
  • Furl
  • Reddit
  • Spurl
  • StumbleUpon
  • Technorati